P. Villa GesellSociedad

José Soto: “Hay que recomponer el frente costero a un formato natural…”

El contexto indica que desde hace unos años se intensificaron los efectos del cambio climático en nuestro país y parece que se exteriorizaron dramáticamente. Hace ya algunas semanas, casi simultáneamente, tomaron estado público dos fenómenos que merecen ser analizados con seriedad por su gravedad para la humanidad y el medioambiente. Mientras el Río Paraná se seca de manera asombrosa e inédita, las sudestadas enfurecen al atlántico sur y las playas de Villa Gesell y el resto de la costa atlántica sufre una erosión nunca antes vista.

La imagen de ciudadanos paraguayos que cruzan el cauce seco del Paraná nos remite a esos filmes de ciencia ficción donde los humanos luchan por sobrevivir en el medio de un caos terminal. Los terribles incendios del año pasado en la selva brasilera, con el presidente Jair Bolsonaro mirando para otro lado, cambiaron el régimen de lluvias en ese país e impacta fuertemente en el nuestro. Donde había selva, ahora hay soja y no llueve con la intensidad suficiente para alimentar al caudaloso río nace entre los estados brasileños de São Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso del Sur, de la confluencia del río Grande y el río Paranaíba y que atraviesa la Mesopotamia argentina.   

Mientras tanto y casi al mismo tiempo en que se conocía la situación del Paraná, en Villa Gesell padecemos otro síntoma grave del cambio climático con las dos últimas sudestadas que destrozaron las playas del centro de la ciudad. Nunca antes se vio una erosión de tal magnitud, con un “escarpa” de casi dos metros de altura que cambio en forma literal su paisaje con vistas a la temporada. Obvio que hay muchos efectos más del Calentamiento Global y que en el futuro cercano, la situación se agravará.    

“Los ecosistemas como los costeros y otros que involucran a esta región agredidos por el hombre como siempre, pero ahora se notan más esas agresiones porque aumentó la injerencia de las tormentas en las playas. Hoy se nota más el efecto de degradación antropogénica que hizo el hombre en la playa porque se complementan las agresiones naturales y las que realizó el hombre, por eso se notan más los efectos. Las últimas tormentas se llevaron más arena que antes por la simple que al estar una playa en estado erosivo. No hay el declive necesario para proteger, en forma natural la playa”, expresó el Ingeniero Ambientalista José Soto.

El escenario es el siguiente. Las tormentas han aumentado su frecuencia y su intensidad. Ahora bien, una tormenta agresiva va a ejercer su acción sobre la playa dependiendo de la pendiente que tenga esa playa. Si esta tiene un estado de conservación razonable con una pendiente que, normalmente es de entre 5 y 8 grados, el mar no va a interactuar mucho porque no llega a traspasar el pie del médano. Son los casos de las playas del norte y del sur de la ciudad.

Pero si la playa no tiene el declive necesario, en este caso en las playas del centro de Villa Gesell es de 2 grados. El mar que, normalmente tiene una potencia de 10 t. x m2; con las tormentas triplica ese valor.  Es decir que nada lo puede detener y llegará más lejos del pie de médano. Ahí surgen estas escarpas que vemos hoy en la playa. Y detrás de ya no hay médanos, hay edificios. “En la última tormenta el mar se llevó 50.000 t. de arena que es una barbaridad”, acotó Soto.

“En las playas céntricas tiene dos tipos de efectos. La degradación natural que avanza a razón de dos metros por año provocadas por las tormentas y a esto se le suma el calentamiento global que hasta ahora es de 9 cm por año, es muy poco, comparativamente con el efecto de las tormentas. El tipo es la degradación provocada por el hombre”, señaló Soto.

José Soto es un estudioso constante de su profesión y busca alternativas, pero ninguna de ellas, es para tener beneficios en lo inmediato. Tiene iniciado un Plan costero a largo plazo con pequeñas modificaciones al ambiente actual que con el tiempo pueden dar resultado. El plan es de su autoría y tiene el apoyo de la Universidad de Mar del Plata.

“En realidad hay que preocuparse por los frentistas de la playa. En la última tormenta el mar llegó a 50 metros de los frentistas, los próximos temporales va a comenzar a extraer la arena que falta y el mar va llegar a los paseos. Es evidente que el mar actúa con mayor agresividad debido a la naturaleza de la playa. Lo que hay que hacer es recomponer la naturaleza de la playa y tratar de que el ecosistema vuelva a subsistir, esa es la problemática de fondo. Es decir, recomponer el frente costero a un formato natural. Todos los parches que se implementen para mantener tu negocio y mantener el negocio del turismo, sino vas lo básico que es recomponer el frente costero en forma natural, todo lo otro no va a dar resultado. Van gastar plata y no va a servir para nada. El mar en tres segundos se lo lleva. El mar se llevó 50.000 t. de arena, ¿te imaginas la cantidad de camiones que son?

Este problema no responde a medidas de emergencia, hay que hacer un plan en base a la dinámica del frente costero que presenta parámetros muy potentes porque son naturales.

“Es decir, podes llevar 50 camiones de un lado para el otro y el mar te lo lleva en minutos. En el Partido de Costa depositaron 120 mil t de arena en 80 kilómetros, en un año el mar se llevó el 50% y en dos años no quedó nada, porque el problema que reconstruyeron a gusto del hombre la costa y no volvieron al ambiente natural”, reflexionó el científico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba