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Se expuso un grave caso de Bullying en la ciudad  

El Bullying (o acoso escolar) es una forma de violencia y hostigamiento que se produce de manera repetida y sostenida en el tiempo entre estudiantes dentro o fuera del ámbito educativo. Quizás esta definición no puede mostrar la dramática situación que viven las víctimas y sus familiares de este fenómeno social muy extendido en las sociedades del mundo entero

Es obvio que Villa Gesell no está exento a este fenómeno social en las escuelas geselinas y que llamativamente no salen a luz a tiempo para que evitarlos y generar mejores personas. Puede fallar la prevención, es cierto, pero las respuestas tienen ser claras y contundentes. Los que tienen que controlar y contener a los afectados, llegan tarde y los casos se repiten en todo el país.

En los últimos días se viralizó un grave caso de Bullying y hostigamiento contra una adolescente de 17 años del Colegio Pía Di Doménico de Catamarca. En abril de 2026, compañeros de la joven accedieron sin su consentimiento a su teléfono celular y difundieron material íntimo suyo por redes sociales y WhatsApp. La agresión escaló en el viaje de egresados y finalmente todo este en la justicia por una denuncia de la familia de la víctima que derivó en dos causas judiciales paralelas: una contra tres adolescentes por la difusión de material íntimo (amparada por la Ley Olimpia) y otra por el hostigamiento sistemático. También se cuestionó el accionar del colegio y del Ministerio de Educación provincial.   

El Bullying tiene una variedad de formas de aplicación que varían según el contexto y las edades de los protagonistas que son niños y adolescentes. Los une ciertas características que están implícitas en sus actos.

La intencionalidad de dañar, humillar o marginar a la víctima se repite todos los días, porque se desarrolla en el ámbito escolar y los alumnos concurren diariamente. Es continuo en el tiempo.  

De la misma forma el poder está implícito porque hay desigualdad de fuerza física, y de popularidad o poder social entre quien ejerce la agresión y quien la recibe. Esto impide que la víctima pueda defenderse por sí misma.

El Bullying puede manifestarse con golpes, patadas, robos, daños a las pertenencias. También es verbal con insultos, burlas, apodos descalificativos, amenazas y difusión de rumores mentirosos.         

En Argentina, la convivencia escolar y la prevención de estas situaciones están amparadas por la Ley Nacional de Convivencia Escolar 26.892, la cual promueve el respeto a la dignidad, la diversidad y el rechazo a toda forma de violencia o discriminación.

Un caso grave en Villa Gesell

Se conoció este viernes en una entrevista en el ciclo periodístico “Lo que no tiene Nombre” que se emite en FM Express de 17 a 19 cuando la docente, Andrea Ranno relató que encontró a una joven madre, Melisa, que atravesaba una situación grave con su hijo de 8 años, alumno de tercer grado de la Escuela N°6 “Eva Perón”. Su hijo sufre violencia sostenida ejercida por un grupo de cinco alumnos, compañeros del aula. Todos los protagonistas del incidente son niños cuyas edades oscilan ente los 8 y 9 años y se conocen desde el  jardín.

“…Mi hijo salió del jardín que está al lado de la escuela (906) y el mismo grupo paso a primer grado, donde pasaron algunas situaciones, que no pasaron a mayores, es el mismo grupo que pasa de grado todos juntos, en el segundo año fue más grave (2025), me quedo grabado, las clases comenzaron el 5 de marzo y el 10 de abril tuve el primer llamado, de mi hijo que me decía que no quería ir a la escuela. Me contó que lo insultaban, que se ríen de él, también le desparecían “cosas” de la escuela, camperas, le rompieron útiles, son cinco camperas. Desde ese día, comenzaron a golpearlo…” relató Melisa, la madre de Joaco.

Y sigue, “… a Joaco lo agarraban entre cinco, lo tiraban al piso, lo pateaban todos, le metieron arena en la boca. Le metían la cabeza en la arena, lo ahorcaban…” y sigue un largo relato de vejámenes que practicaron cinco niños sobre uno solo al que conocen desde el jardín.

Parece increíble, fuera de lo natural y es un germen social que explota ante docentes, padres, autoridades educativas y hasta el Servicio Local y todos fallaron, todos, nadie contuvo y no encontraron una salida adecuada a este cuadro, hasta ahora.

Melisa dijo que no fue escuchada, pidió auxilio por su pequeño hijo y el sistema no funcionó. Quizás, ahora, con esta exposición pública las autoridades intervengan en este caso. Están a tiempo, este caso de Bullying está localizado y en pleno desarrollo.

Joaco hoy no está escolarizado, tiene terror de ir a la escuela, su mamá es su maestra y el comedor de la casa, el aula. La escuela envía el programa de estudio. Seguramente Joaco pase de grado y se irá de esa escuela el año próximo.  

Igual hay cinco niños violentos que piden a gritos y con acciones que los escuchen y los frenen. Hay tiempo aún.

El relato de Melisa de su reclamo, de pedir ayuda, de dejar constancias con actas de los pedidos, darse cuenta que el sistema no encontraba una salida a este caso, decidió no mandar mas a su hijo a la escuela. A partir del mes de mayo de este año Joaco no va más a la escuela y este en tratamiento con un terapeuta. Ella era su maestra          

Escuche esta entrevista.     

                                  

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