Un feriado largo muy calmo, demasiado!!!

De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el cuarto fin de semana largo del año movilizó a 1.066.464 turistas en todo el país, que generaron un impacto económico directo de $ 235.008 millones en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras, con una distribución más concentrada en consumos básicos que en gasto recreativo
En comparación con 2025, la cantidad de viajeros bajó un 8%, aunque hay que tener en cuenta que el año pasado el fin de semana tuvo cuatro días, lo que marca la incidencia de la duración del feriado en la decisión de viajar. Sin embargo, si se compara contra el mismo feriado de 2023, que al igual que éste fue de tres días (en 2024 no hubo fin de semana largo), el crecimiento de turistas que se desplazaron por el país fue del 16%.
El gasto promedio diario por turista fue de $ 110.181, con una caída real del 1,6% frente al año anterior, reflejo de un consumo más contenido y selectivo por parte de los viajeros.
La estadía promedio fue de dos noches, un 25,9% menor que en 2025 cuando el fin de semana tuvo un día más de feriado. A su vez, el gasto total real fue un 32,9% menor al del año pasado.
La principal característica del fin de semana fue la fuerte segmentación territorial de la demanda: el movimiento no se distribuyó de manera homogénea, sino que se concentró en destinos con eventos puntuales, propuestas diferenciales o atractivos consolidados.
Provincia de Buenos Aires
El fin de semana largo mostró un movimiento turístico distribuido, con fuerte presencia de escapadas de cercanía, excursionistas y decisiones de último momento. La agenda bonaerense combinó fiestas populares, gastronomía criolla, ferias productivas, deporte, naturaleza y cultura en distintos municipios del interior, el Conurbano y la Costa Atlántica. En Mar del Plata, el balance fue muy modesto. En un contexto de temporada baja y menor disponibilidad de plazas por el cierre invernal de algunos establecimientos, el movimiento estuvo más vinculado al turismo de cercanía, con visitantes que arribaron sin reservas previas y alquilaron directamente en destino. El clima cambiante contribuyó a sostener un perfil de estadías cortas y actividades mayormente urbanas. A pesar del menor entusiasmo por viajar, en toda la Costa Atlántica el movimiento fue acompañado por una programación amplia. Santa Teresita tuvo como eje el “Teresita Weekend”, con tres noches de shows, bandas en vivo, DJ y gastronomía en Camino del Jagüel. En San Clemente del Tuyú se sumó una travesía nocturna en kayak bajo la luna llena, mientras que San Bernardo ofreció propuestas teatrales y Mar de Ajó incorporó visitas guiadas vinculadas a su historia. Además, las ferias artesanales y productivas, los Mercados Bonaerenses y las actividades con beneficios de Cuenta DNI reforzaron el consumo local en distintas localidades. En el interior de la provincia, en términos de ocupación, el desempeño fue heterogéneo. Chascomús alcanzó el 70% de ocupación, con fuerte presencia de visitantes por el día de la Fiesta de la Empanada Campera. El gasto promedio se ubicó en $ 109.000, con una estadía media de tres días y dos noches. En el resto de la provincia, entre las propuestas más convocantes se destacaron la Fiesta del Mondongo y la Torta Frita en Baradero, la Fiesta del Costillar Criollo en Cañuelas, la Fiesta del Alfajor Regional en San Antonio de Areco, la Fiesta del Guiso Campero en Capitán Sarmiento, la Expo Suipacha, la Expo Miel en Maipú, el Neco Trail Run en Necochea y la Cabalgata por las Sierras de Curamalal en Pigüé.}
Fuente: C.A.M.E.



