A horas de una nueva sesión, recordamos los conceptos del concejal Green

El concejal de la LLA, Adrián Green se refirió a la ordenanza que extiende por cinco años la concesión de sus Unidades Turísticas Fiscales (Balnearios). También analizó la ordenanza que regulaba la distancia entre supermercados, que fue vetada por el intendente Gustavo Barrera
El pasado lunes el concejal Adrián Green analizó en detalle algunos hechos políticos de trascendencia para la vida política e institucional de la ciudad. La última sesión extraordinaria del Concejo Deliberante del pasado 24 de junio en la que fue sancionada por la mayoría de los concejales, pero previamente se dio un debate fuerte entre todos los concejales antes de llegar a un acuerdo. No obstante, hubo pase de factura de la presidenta del Concejo Deliberante, durante la misma sesión.
El concejal Green amplió la información sobre este punto que en resumen es una salida rápida y que mantiene las mismas ventajas que una concesión actualizada. La medida es hasta finalice el estudio de las nuevas concesiones, el impacto ambiental y otros ítems que se esperan contenga el nuevo contrato.
“desde las últimas veces nuca se nombra la playa, se la toma como que es un elemento que está y se explota, pero no le estamos dando la importancia y la funcionalidad que tiene la playa. Los turistas vienen a Villa Gesell por la playa, no viene a comprar alfajores, viene a la playa, entonces es algo que llama la atención porque vino un proyecto muy precario, hecho a la apuradas, muy mal predispuesto, la verdad que no lo sé. Los concesionarios de playa tuvieron una reunión con el intendente, ese mismo miércoles de la sesión, después participó la presidenta del concejo. Nosotros observamos que el empresario y la playa necesitan otra cosa, en principio no se puede concesionar, o licita en lo inmediato, entonces había que dar una prórroga. El objetivo no era dar de baja todos esos contratos licitatorios y le iban a prestarles esos espacios a los concesionarios, que iba a dejar de ser concesionarios. Ahora le iban a prestar el lugar de forma precaria, esto indica que, si el año próximo se lo pueden dar a otro…”, explicó el concejal Green.
En las reuniones previas se modificaron varios tramos del proyecto que envi´po0 el ejecutivo lo que motivo el enojo de Barrera quien insistió, en la misma reunión que si se aplicaban todas las modificaciones que había propuesto la oposición, podría vetar el expediente. “si ustedes lo modifican así, se los vetó”, dicen que dijo Barrera a los concejales. Allí comenzó una larga reunión para alcanzar un acuerdo que, conforme a todos, Marilina Córdoba tuvo gran participación, le peleó.
La intención de los bloques opositores era darle un trasfondo legal a la medida de extender la concesión sin pliego. Cuando se llegó a ese punto los abogados del municipio tuvieron la responsabilidad de elaborar una propuesta seria, previsible y con años de seguridad para explotar el balneario. Y se logró con esos cinco años para adelante que le da permanencia a los concesionarios y a la ciudad una garantía de que el servicio sigue en las próximas temporadas.
En el mismo sentido en la reunión se evaluó que hay concesionarios que no cumplen con la letra de la concesión. Un ejemplo, el espacio donde se asienta la estructura del balneario, entre los pilotes que la sostienen, debe quedar vacío, el viento y la arena deben trabajar libre allí, pero se ha convertido en el depósito donde se guardan sillas, lonas, reposeras y demás enseres. En honor a la verdad no deben estar allí. El municipio debe controlar y sancionar que quienes no cumplen.
La ordenanza vetada por Barrera
Es la ordenanza que establece distancia entre los mercados que se instalan en la ciudad. La idea era, solapadamente, poner un freno a los mercados chinos que proliferan en la ciudad que de seguir establecerán un monopolio de estos comercios y bazares, otro de los rubros preferidos por los inversores chinos.
“Estos establecimientos le da otra perspectiva a la ciudad turística, porque son galpones enormes, con espacios también enormes y la zona donde se instalan, no me olvido de los dueños de la tierra que tienen grandes extensiones que quieren lotear. Pero se olvidan que tienen responsabilidades dentro de ese loteo que implica una inversión, trazado de calles, luminarias, servicios que lo deben financiar el inversor…”, añadió el edil libertario.
“Hicimos esta ordenanza, por qué no logramos tener el mismo entendimiento que tuvimos con la de los concesionarios, en lugar del veto automático. Entonces, el intendente veta y trabaja lo que quiere, me parece que este establece un claroscuro para la ciudad, cambia su formato, su manera de mirar la ciudad, no es la única ciudad y tengo entendido que, en el Partido de la Costa, pasa algo parecido y en varias ciudades, pero en otras ponen un freno, un límite a estas inversiones (Pinamar, Gral. Madariaga). Creo que es una decisión política, “que quiero para mi ciudad” y la verdad es que no está mal que abra uno, dos, y algunos más, pero si proliferan…. Ahora el tema es que vine con mucho dinero, compran Fondos de comercio o construyen desde cero, pero aceleran a fondo si no hay un freno. La ordenanza se va a tratar en la próxima reunión, tratamos el veto y modificamos algunos puntos…” añadió Green.
Este fenómeno social y comercial es extraño, cambia la ciudad, puede afectar su idiosincrasia, su imagen, y hasta se puede poner en juego su identidad.



