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Gran marcha de “Ni una menos” en nuestra ciudad  

A once años de la primera marcha con la consigna “Ni una menos”, se realizó una nueva convocatoria por el asesinato de Agostina Vega de 14 años. La primera marcha fue convocada por el asesinato de otra menor de la misma edad, Chiara Pérez, asesinada en la localidad de Rufino, Pcia. de Santa Fe por su pareja de 16 años.    

Con el paso de los años aquella consigna, sintética que expresa un límite y un hartazgo de millones de mujeres y marca el inicio de una lucha que llega hasta nuestros días, se convirtió en un movimiento feminista.  

Cada vez que un hombre asesina una joven causa conmoción porque hay implícita en ese hecho una crueldad enfermiza. Aquel acaso “generó una conmoción social sin precedentes y transformó la violencia femicida en una problemática pública, judicial y política de alcance nacional”.

También generó un cambio en la manera de investigar los femicidios. En el ámbito pericial-forense, impulsó la incorporación de la perspectiva de género en autopsias, análisis criminalísticos y evaluaciones de riesgo, además de fortalecer la articulación interdisciplinaria entre medicina legal, psicología, criminología y justicia penal (UFEM, 2018). Se comenzó a calificar como una figura penal el femicidio. Hoy con el crimen de Agostina Vega las autoridades policiales y judiciales hablan de homicidio y con esa definición desvían el concepto que nació hace 11 años atrás.

Desde María Soledad Morales en los años 90, los crímenes de jóvenes adolescentes se repitieron en forma dramática con nombres como Natalia Melman, Lucía Pérez, Micaela García, Úrsula Bahillo evidenciaron la necesidad de revisar prácticas históricas atravesadas por sesgos de género, mejorar la valoración de antecedentes de violencia y desarrollar protocolos específicos para contextos de riesgo femicida (Oficina de la Mujer-CSJN, 2023).

Con este movimiento comenzó a consolidarse un nuevo paradigma investigativo: el femicidio dejó de analizarse como un hecho aislado o “pasional” y pasó a comprenderse como la expresión extrema de violencias previas sostenidas en relaciones de poder, control coercitivo y riesgo letal. La idea de “crimen pasional”, fue utilizada desde la prehistoria policial – judicial en discursos judiciales y en los medios, intentaba reducir el crimen de una mujer a una reacción emocional o impulsiva, soslayaba de esta forma la responsabilidad de los varones agresores (Segato R., 2016).

Desde una mirada técnico-pericial, este cambio implicó ampliar el foco de investigación, ya no se analiza únicamente la mecánica de muerte, sino también los antecedentes de violencia, amenazas, hostigamiento, denuncias previas y evidencia contextual o digital. La incorporación de la perspectiva de género permitió fortalecer abordajes interdisciplinarios entre la medicina legal, la criminalística y la psicología, entre otras disciplinas; orientados a comprender el femicidio como un proceso y no como un episodio aislado (UFEM, 2018).

Ahora bien, con el gobierno de Javier Milei todo este engranaje corre peligro de desaparecer. En principio desfinanció el programa “Acompañar” una herramienta fundamental en casos graves y muy violentos, y desaparecieron otros programas que colaboraban con esta temática grave. La línea 144 está en Terapia Intensiva por falta de financiamiento y despido del personal.        

La marcha geselina

Las mujeres comenzaron a llegar a la Plaza Primera Junta a parir de las 16 y con el correr de las horas la plaza se pobló de mujeres jóvenes, adolescentes y algunos varones que acompañan la consigna.

Muchas estudiantes con carteles con consignas relacionada con esta temática. Grupo de estudiantes se acercaron a protestar por la situación que también afecta a nuestra ciudad. Aquí, en los partes policiales, que emite la secretaria de Seguridad, semanalmente, se pueden conocer diversos casos de violencia de género, mayormente, entre parejas jóvenes, en los barrios geselinos. En estos casos interviene la Comisaría de la Mujer que inicia la causa, detiene al agresor, lo procesa y lo deja en libertad. Ese es el procedimiento habitual.

La marcha geselina acompañó la gran marcha que se realizó en CABA y en cientos de ciudades del interior del país con la misma consigna. La secretaria de Políticas de Genero y Juventudes instaló una mesa de información, también se acercaron sindicatos e instituciones comunitarias.

Al final de la convocatoria las mujeres marcharon por la Avenida 3, en el centro de Villa Gesell.      

fuente: Defensoria de la Provincia de Buenso Aires         

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